martes, 29 de mayo de 2012

GATICEREZAS.


Crónica del día: Dulces lametazos desde la Mancha a Extremadura pasando por Gata pueblo de gatos.

Quién no sepa que las gatas tenemos poderío y don de zarpas, no sabe que un pueblo puede tener suerte felina, si consigue ser regido por alguien con un par de bigotes bien puestos...Y está claro según se de-muestra, que el poderío gático da para tener pueblo propio con pedigrí.
En la Sierra de Gata, llamada Catóbriga por los romanos y como homenaje a la comitiva gatuna,  los gatos tenemos un pueblo declarado Conjunto Histórico de Interés Cultural. Casi na pa los bigotes...Un territorio donde los gatos saben descansar del ajetreo de la cotidianidad.
Aquí, el médico debe recetar maullidos para que el pueblo se nutra y la vida se alargue hasta como poco, 7 de las 9 vidas que se dice tienen los felinos. La fotografía del gático galeno, preside la entrada del Centro Médico que nos saluda mientras los pies se acomodan de paseo entre piedras de historia y musgo y, donde según cuenta  la leyenda, los zorros bebían de las frescas aguas que la pila de la plaza central recoge entre susurros de caño y río.
El viaje preparado zarpas atrás fue de lo mejorcito; en buena armonía y al llegar al primer destino, amigos nuevos que nos acogieron en Villanueva de la Sierra al gato Jorgete, la gata Tere  y a esta loquita de mi, mejor que mejor. Un encanto Ángel y Pepi que, a poco que se descuiden se convierten en gatos de un día para otro.
Claro, que para llegar, casi nos dan las uvas de la ira, -y menos mal que habíamos pertrechado de bocatines y bebidas isotónicas- porque eso sí, tomtom incluido, ni caso; porque la ruta se nos alargó como si nos hubiéramos ido a por cerezas  a la China de Pekín. Salimos de día y llegamos pronto, -porque a punto estaba de amanecer del día siguiente- Perdidos en Extremadura se nos hizo algo en extrema dura. Aunque  la risa continua nos tatuó los ojos  de lechuza. De pronto una rotonda, ora un desvío; ora un equivoco, ora un por aquí no es...Total ¡¡se hicieron las tres de la madrugada, desde las cinco de la tarde¡¡ Y por fin, llegamos a Villa Por Fin, No, no estoy de poetisa subida, es que así han bautizado sus dueños a la casa, porque hay cosas a las que cuesta verles el final...

Buen clima; nada de enfundarnos en sudor de agosto. Hasta la bendición de la lluvia nos acompañó el siguiente día cuando estuvimos en La Alberca de Salamanca que recomiendo a todos los gatos con botas de siete leguas. Preciosa y de encanto medieval.
Bueno y ya, las cerezas del Valle del Jerte... Está claro que los cerezos en flor son una belleza, pero un placer comerse un buen puñado entre col y col.
La vuelta nos acercó a Avila porque una vez cogido el gusto a darle vueltas al mapa, tampoco era cuestión de escatimar kms. Y la sorpresa nos aguardaba al gato Jorgete y a mi al llegar a casa: Venus,  gemía de celo como gata que se lleva la virginidad a la tumba...¿Y quién podría dormir entre los quejíos de una gata sin gato que llevarse al canasto? Le puse unas cerezas en la mesa, unas rosas olorosas, le di su ración de jamón de york, pero dijo que, si bien las habíamos dejado  a Clarita y ella más solas que un gato encerrado; ahora no le daba la gana de callar...Y, ajo y agua...Eso sí, mi Venus es toda una belleza que me la comería con pan si no se acabara...
Ahora que ella duerme plácidamente detrás de esta máquina de contar, el gato escucha música en su espacio y Clarita se habrá por fin entregado al reposo de sus nervios de gata encerrada, llega el momento de que esta Gata Literata se entregue en brazos del amoroso Morfeo y, colorín, colorado, esta crónica se ha acabado...


viernes, 18 de mayo de 2012

DIAS DE ASUETO.


Crónica del día:  Cualquier día es bueno para cambiar de aires.
El gaterio se va por los tejados a tomarse unos gáticos días de descanso del mundanal ruido pueblerino.  Mayo es un buen mes para cogerse un puente, -aunque ahora no toque puente- pero es lo que tiene encomendarse a Santa Rita la Llorona, Patrona de los Imposibles (funcionarios) que, ni caso que hace cuando se le invoca; por eso de llevar la contraria a los terrícolas cuando deciden ponerse el mundo por montera, en vez de un sombrero de tres picos, por lo menos.

Maullando por lo paupérrimo que se va quedando el bolsillo, tras varios años de congelación salarial y pérdida de más de un 8% de poder adquisitivo por eso del déficit público que, más que público, parece privado, - y no quiero señalar con la zarpa- pero está claro que no es público y notorio que sepamos cuanta pérdida han tenido los politiquillos que, des-gobernando el País de Nunca Jamás, no sienten ni padecen la languidez del monedero, ni el carro de la compra se les queda a la mitad con el doble de gasto. Tampoco  nos consta a los ciudadanos que ellos sufran al cargar las mochilas para irse unos días de albergue o camping  de fritanga comunitaria. Que va, esos somos los gatos, -y que no nos falten albergues ni campings gas- que sabemos y podemos disfrutar como enanos cuando nos cogemos unos días de despendole en la arena de una playa igual de comunitaria, -que para eso somos Comunitarios- o un pueblo con encanto de los de esta piel de toro cañí; porque eso de los paraísos –los fiscales y los del  refrigerio en coco servido por cachas de vértigo, y el servicio de señorita de compañía incluida en el precio- no es para los sencillos y mortales gatos con botas.

Pero el caso es que los gatos de esta Ciudad, nos vamos unos días a tomar el fresco, si no nos acaloramos demasiado; porque el 22 de mayo tenemos fiesta y, que nos dure; porque las vemos venir canutas. Pero como ser pesimista no viene a cuento felino, mientras se puede, se puede, y cuando no se pueda, ajo y agua, como decimos cuando no hay más remedio que ajo-derse y agua-ntarse…

De lo que se maúlle, olisquee y la vista nos alcance, dejaremos cumplida información en esta bitácora del gato, porque si el tiempo no lo impide y la suerte nos acompaña, el Valle del Jerte después de otros gáticos lugares- nos dará para la crónica del día después.

Me llevo la lengua dispuesta, para lo que se tercie lamer.
Gata Literata.


lunes, 14 de mayo de 2012

REZO GÁTICO.


Crónica del día: Los tiempos asustan que es una barbaripeich...

De nuevo se me han hecho las tantas, y  pese al peso de las pestañas bajo las persianas de los párpados, no me resisto a entregarme al deseo de dormir a pata suelta y rabo enroscado sin antes darle una vuelta a la lengua y una pasada de zarpas por el gático rincón de mis desvelos.
Más que nada, porque mi lectora fiel, la gata Lola, estará a la espera de maullido fresco atusándose los bigotes, abanico en ristre, -como si la viera-  por eso de los sofocos -no tanto del tiempo que hace que se tienen- sino porque el día de hoy, mes de las flores y las habas, ha calentado el Sol como si nos anunciara que, a poco que se lo proponga, nos achicharra como chusmarro de gorrinera en lumbre de diciembre.

El caso es que el día ha llegado a la noche y,como el pronóstico de los tiempos que se avecinan -según la radio, la tele, la prensa y los facebús- acojonan más que informan, me voy a entregar en brazos del rey del ojo cerrado; más conocido por el Morfeo de mis duermevelas. Eso sí, previo rodillazo en tierra, una "santigüación" a lo penitente y un reclamo al cielo de los deseos; para que la virgencica del Monte Carmelo, nos deje como estamos: si no para mejor,-porque según unos Mayas que no  bailaban Mayos, ni les importaba Mayo, nos tienen con el ¡¡ayy¡ metío en el cuerpo de gato escaldao...Con no sé qué profecías de los co-jones de que esto llamado Mundo se va al paro y nos deja más calvos que culos sin pelo...

Pero, como no son horas ahora de ponerme a mayear, ya vendré otro día con los Mayas, los mayos y el mes de mayo...del no sé por que año vamos, de nuestro Señor...

En fin; rezar, lo que se dice rezar, rezo poco: Pero por si las moscas, iré rezando la oración de mis ancestros... y que los Mayas nos cojan confesaos...
 
Dioses de los cristianos, de mahometanos, de hebreos, escuchad mi voz y dadles en vuestros otros mundos una pelota para que jueguen, un árbol para que trepen corriendo en vuestros paraísos y desde la más alta rama, meciéndose, miren hacia acá, con alegres ojos; dales un pedacito de hígado, un pescado, los domingos, para que ellos también gocen. Señor de los gatos y de los hombres, reúnelos alrededor de ti para que duerman cálidos, enrollados, ronroneantes, felices.
Amén.

Rigas Kappatos
(Cefalonia, Grecia, 1934)
publicado en "Los poemas de Athinulis", 1986.

miércoles, 9 de mayo de 2012

LEYES GÁTICAS.



Crónica del día: Todo lo que el humano estropea, el gato lo araña.

Ya es muy tarde y debo entregarme a Morfeo, pero no puedo resistir la tentación de darle a la desinhueso con las teclas entre los dedos. No son horas de ponerme a elucubrar ni a recitar la vida, por lo que dejo algo que, buceando por la red, que es donde mejor se bucea sin miedo a que te lleve la corriente, me encuentro unas leyes gatunas que, sin permiso de su autoridad y si el copy pega no lo impide, traigo a la Ciudad Gática, para re-conocimiento de todo el mundo felino, (aunque eso sí, citando la fuente que es de donde se llena el cántaro por esta vez, digo que me las encuentro en "El rincón del humor de la Gata y el Búho) por lo que, si ambos vieren mi Lengua de Gata, que digan algo con la suya, y si no, que callen para siempre.

LEY DE LA INERCIA GATUNA
Un gato en reposo seguirá en reposo hasta que sea movido por alguna fuerza exterior, algo así como el ruido de apertura de una lata de comida para gatos.
LEY DEL MOVIMIENTO GATUNO
siempre se moverá en línea recta a no ser que tenga una muy buena razón para cambiar de dirección, como por ejemplo, el ruido de apertura de una lata de comida para gatos.
LEY DE LA OBSTRUCCIÓN
Un gato se tenderá en el suelo de manera tal que pueda obstruir el mayor flujo posible de tránsito humano por el lugar dado.
LEY DEL MAGNETISMO GATUNO
Los abrigos, las americanas y los jerseys atraen el pelo de gato en proporción directa a la oscuridad de la pieza.
LEY DE LA TERMODINÁMICA
El calor se trasfiere de uno caliente a uno frío excepto en el caso del gato, en el que cualquier tipo de calor se trasfiere al gato.
LEY DEL DESINTERÉS
El nivel de interés de un gato en algo será inversamente proporcional al esfuerzo que su dueño esté haciendo para captar su interés sobre ese algo.
 LEY DE ESTIRAMIENTO GATUNO
Un gato siempre se estirará en una longitud directamente proporcional a la duración de la siesta hecha.
LEY DEL DORMIMIENTO GATUNO
Todo gato intentará dormir con seres humanos siempre que sea posible, y en una posición que sea lo más incómoda posible para éstos.
LEY DE LA PRESENCIA EN LA MESA
Un gato, no importa su ubicación original, estará presente en toda mesa donde se esté sirviendo comida.
LEY DE LA ELONGACIÓN GATUNA
Un gato puede alargar su cuerpo lo suficiente para alcanzar cualquier sitio que contenga alguna cosa mínimamente interesante para él.
LEY DE LA AERODINÁMICA
Si algo vuela, un gato lo cazará de inmediato.
LEY DE LAS ALFOMBRAS
Ninguna alfombra permanecerá en su estado plano natural demasiado tiempo.
LEY DE LA OBEDIENCIA
La resistencia de un gato varía en proporción directa al deseo humano de que haga algo concreto.
PRIMERA LEY DE LA ENERGÍA
Un gato sabe que la energía ni se crea ni se destruye; por lo tanto, gastará siempre la menor cantidad de energía posible.
SEGUNDA LEY DE LA ENERGÍA
Un gato sabe que la energía sólo puede ser restituida mediante una buena siesta.
LEY DEL SOFÁ
El deseo de un gato de arañar cualquier sofá es directamente proporcional al valor de éste.
LEY DE LA ACELERACIÓN
Un gato "X" a lo largo de un pasillo "Y" acelerará en una proporción constante hasta que a "X" le dé la gana dejar de hacerlo.

Y por hoy, me voy...

domingo, 6 de mayo de 2012

MAMÁ GATA.


Crónica del día: Madre no hay más que una.

Día de las Madres: Siempre en el corazón.





sábado, 5 de mayo de 2012

TANGO GÁTICO.



Crónica del día: Dedicado a Lola, la gata que siempre deja sus zarpas en la arena de esta ciudad; que sueña tangos y baila milongas a escondidas, y tiene siempre a tecla dispuesta, palabras para la voz callada que nos habita.



Duermo lo justo y necesario, para una gata que ya tiene mucho tiempo durmiendo; pero para soñar no hay que dormirse. Basta maúllar para los adentros. Desperezarse de las penas y robarle una brizna de sonrisa al tiempo. Mirar al cielo desde los tejados, y comprender que hace falta muy poco para poder bailarle a la vida.

Una ardilla cruza rápida como el viento de la mañana frente a mi ventana; busca el sustento y la subsistencia. Como yo, como tú, como ellos. Nosotros somos de agua y aire que huele a tierra y pan, a recuerdos y promesas; y se viste de futuro.

Corren malos tiempos para la existencia, dicen las mentes calibradas y los optimistas bien informados, ante el pesimismo reinante. Pero no hay nada como a mal tiempo, buen maullido. Dirigir el rostro limpio y los ojos serenos al Universo espectante de una caricia, de un abrazo de amor, de un sentimiento generoso y una verdad posible.

Maúllo y maullaré, para que todo  en el Planeta Tierra, sea como tú, como yo, como él, nosotros y ellos esperamos que sea, y si no, cuando no podamos maullar, comprenderemos que al fin y al cabo todo dura lo que tiene que durar; porque  la vida y el amor,  son un Tango bien o mal bailao...







martes, 1 de mayo de 2012

VENUS.


Crónica del día: Venus siente envidia de los relatos de Clara y desempolva la historia de su vida; de como llegó a ser un ángel gato con bigotes felinos.

Miau,miauu,maauu...
Hola, soy una gata siamesa, independiente como tiene que ser. 
 Esto ya lo maullé hace tiempo para no olvidarme de mi comienzo cuando llegué a la vida de mi ama, -gatuna y libertaria- Por coquetería no digo la edad felina, ¡porque me siento tan joven¡

Mi madre se llamaba Luna, y mi padre, como el cantante ese ya talludo de pelo largo, que chilla cuando canta, tan feo, el pobre, Rosendo.
Al poco de nacer en mi salud algo falló, yo lo sabía pero no podía decir nada. Era muy pequeña y apenas era un sollozo mi incipiente maullido.
Enseguida me separaron de mi madre y mi hermanito. ¡Qué horror¡
Mi padre, como era un trota barrios y siempre estaba en tejados ajenos y calles de otros, paraba poco en casa. ¡¡ traidor¡¡
 
Un día, la vecina de mi ama le dijo que si quería un gato, o gata, que ella no se podía quedar con nosotros.
¡Oh¡ me creí morir. Me separaban de mi madre y sus teticas calientes que me alimentaban todavía, tan pequeña y enferma como estaba. ¿Es que nadie se daba cuenta de mi flojera? ¡Claro, a los niños a veces no nos hacen caso cuando llamamos la atención.

El fatídico día llegó.
- ¡Elige¡ le decía una a la otra. ¿el gato o la gata?
Parecía buena chica la que nos miraba desde dentro de unas oscuras gafas.
-¡Ay¡, no sé, los dos son preciosos, dijo.
Menos mal, pensaba yo. Que se lleve a mi hermano y así me quedo otro poco más con mi madre y sus teticas calientes- Pero no. Esta dijo: - La gata, que son más mimosas y no marcan el territorio, como los gatos.
¡Ah, me voy¡. Adiós tete. Mamáááá….ven a despedirme…
Mi nueva ama me besuqueaba sin parar.
-¡Hola, monada¡ decía-
-¡Vaya¡ empezábamos bien. Al menos no era alguien que me quisiera para cazarle ratones.
Me compró de todo: trasportín chulísimo de mimbre, canasta mullida para dormir, caja para la arena de mis inevitables necesidades; comedero y, como no: un ratón de cuerda para afilarme las uñas. Pero yo eso no pensaba utilizarlo. Ella, de verdad que es buena, porque le tengo unos sillones que, ya…ya…

Enseguida me llevó de viaje. Siempre está de acá para allá. ¡Estos humanos¡ Acababan de destetarme y ya me llevan por ahí que no como aún sola. ¡¡Pero si estoy malita¡¡ Ay, señor de los gatos, haz que me mire dentro de las orejas. Decía entre maullido y lamido…
No me mareé, pero tenía en las orejas como una caja de grillos chillones. ¡¡que picor, que dolorida mi cabecita¡
-¡Por favor, amaaa, mírame mis orejitas¡...
Pero nada.

Al llegar casa de mis abuelos humanos, -o sea, los padres de mi nueva ama- no podía más y esa misma noche, en un descuido del abuelo con la puerta abierta, me fui. 
Al mismo salir a la calle, unos críos, -más chillones que los grillos de mi cabeza- me echaron el guante.
-¡Eh, mirar, un gatico¡
¡Gatica, nenes, soy chica. ¡Jolín, que me miren¡. ¿Es que no ven que aparte del culete de chica, tengo el pelo de tres colores? -Las gatas tenemos el pelo de tres colores, los gatos de dos.
¡Bah¡ humanos¡. –Pero eran majos esos críos. Enseguida me adoptaron para ellos. Me llevaron a una tienda y me compraron un cuarto de pienso para bebés gato. Pronto me dieron de cenar y, de pronto, los abuelos jadeantes aparecieron yendo hacia los críos.
-¿De dónde habéis sacado el gato?
¡¡y dale¡¡. ¡¡Gataaaa¡¡.
–De ahí, bajaba por las escaleras -dijeron algo asustadizos-
-¡Pues es la de mi chiquilla-¡
¿Chiquilla, mi ama?.... ¡Hombre, joven es, pero chiquilla¡…
-Dármela, nenes, que se nos ha escapado, y a mi hija le va a dar un telele. ¡Seguro que cuando yo me muera, no me llora tanto¡
¡Ale¡. Ya estaba yo con mi abuela humana. ¡jope, que chula¡ me iba hablando y, mientras acariciaba mi dolorida cabecita me decía: ¿Dónde vas a estar mejor que con esta hija mía, que parece que se le ha ido al irte, la alegría de la huerta esa que tiene? –
-Toma nena, toma, que se la han encontrado unos chiquillos. Ya le han dado de cenar.-
Enseguida me acosté. Demasiadas emociones para un solo día y para mi corta edad. -Y, me picaba y me dolía tanto mi cabecita-

Al día siguiente:
-Buenos días, gata preciosa. ¡Ahhhh¡ ¿Pero que te ha pasado?.
Mi humana, por fin, se daba cuenta de lo malita que estaba. Durante la noche, de tanto rascarme, me había pelado media cabecita.
-¡¡Al Veterinario, ahora mismo¡¡
Mi ama me metió en el trasportín de mimbre y corriendo me llevó al médico de animales que me abrió una ficha como en la sanidad pública y me diagnosticó:
-"Inmunodeprimida por parasitosis debido a las pulgas. Ha tenido que contagiarla algún gato callejero que se habrá acercado a la camada. Por eso tiene las orejitas llenas como de hollín de las chimeneas".-
¡¡Por Bastet¡¡ ¿las pulgas, inmunodeprimida yo?..Por eso estaba tan malita.

El Veterinario me lavó los oídos con suero y me inyectó vitaminas y un antibiótico y le preguntó a mi ama donde me había encontrado para estar así.
–No, si me la ha regalado una amiga, contestó.
-¿Amiga? pues como si fuera su peor enemiga, porque hay que ver cómo está la gata…Le dijo el Veterinario.

Salimos de allí con un recetario de pastillas, pomada, desinfectante, suero…. Me temí lo peor y maullé para mis adentros: -Ahora es cuando al salir me dejará en plena calle, sola, enferma, frente a mi destino de gata abandonada. Pero no; en la primera Farmacia, mi ama humana, se gastó las pelas. Y yo, ya ronroneaba tranquila.

Mi humana felina convirtió una parte de su casa en mi hábitat de recuperación. Me lavaba con jabón de sosa y me echaba los potingues recetados, –que yo me lamía sin parar- ¡Como soy tan limpia¡.
La pobre luchaba para hacerme tragar la pastilla que yo soltaba de la boca una y otra vez. Ahora ya ha aprendido y me da muy bien las del celo. ¡Como no quiere que tenga novio¡.
Poco a poco dejé de estar de pena y me fue saliendo el hermoso pelo de tres colores que perdí en la inmunodepresión gatuna, y mi ama y yo, empezamos a estar felices.

Yo, la quiero mucho Le ronroneo continuamente para demostrárselo. Y cuando no está en casa la echo mucho de menos.  Por tanto soy una gata con suerte. ¡con lo mal que empecé esta vida mía¡ y ahora soy dueña y señora de mi espacio. Me paseo por toda la casa con mi porte de felina casera. No me falta leche, agua fresca ni comida de gata. Mi ama me acaricia, habla conmigo y yo le contesto, ¡porque los gatos hablamos¡ Los humanos gatunos saben que nuestros maullidos son palabras, distintos según las preguntas que nos hagan o hagamos y las respuestas que demos; o lo que pidamos. Además, que las siamesas somos muy charlatanas. Y si no me conviene, ni caso, que para eso soy felina, ¡faltaba más¡. Otras veces me escondo dentro del armario ropero donde ella guarda tantas falditas y pantalones… ¡¡jo, si me pillara¡¡ y aunque me llame, no salgo. Luego, cuando la noto a punto de lloriquear pensando que igual me he lanzado a través de la ventana a la caza de los pajaritos cantores que veo a través del cristal, salgo tan sigilosa como soy, y la miro desde estos azules ojos míos de pupilas cambiantes, que ella dice son de felina humanidad, y me la gano de nuevo... Y ella a mí me tiene rendida en sus abrazos.

Un día, mi ama me dijo que estaba leyendo a un escritor famoso que hablaba de sus dos gatitas siamesas y las describía como gente inteligente, civilizada. Y, claro, yo me puse muy orgullosa y le maullé que nunca se arrepentiría de haberme curado y traído a casa.
Cuando a algunos humanos les oigo comentarios desafortunados sobre mis congéneres, lo maúllo insistentemente: ¡¡son pobres ignorantes¡¡ Y, según ella leyó, hay un proverbio alemán que dice: “los que odian a los gatos es porque en otra vida fueron ratones”.

Sé que mi humana querida nunca me dejará la puerta abierta, pero también sé, dentro de esta suerte mía, que como en la casa de una no se está en ninguna parte.

Miau…maaaauuuu. Miiiaaauuu.
 

domingo, 29 de abril de 2012

CHISTEANDO.


Crónica del día: Cuando el gato no tiene que hacer, con el rabo escribe lo que le sale del bolo.
Fdº Clara, la gata.

El tejado me resbala y de un salto me largo a la terraza, donde se respira un aire limpio y fresco a cuenta de la lluvia caída.
Mi ama me tiene a dieta. Dice que menos croquetas y más ejercicio, pero eso sí, si me salgo a la calle, ya está con su cantinela de que no me vaya lejos, ni tampoco cerca, ni que me entretenga olisqueando los rincones callejeros, ni que suba ni que baje; o sea, que me esté quieta y eso, para mí, es más que imposible porque, ¡menuda soy yo¡ Claro, que la culpa la tiene ella, por hacerme la ligadura de trompas que, según le tengo oído no es de un elefante (que a esas se las carga el rey) sino de un tal Falopio que a saber quién será y que tendrá que ver conmigo. Pero el caso es que ni echarme novio puedo; menos un ligue de ocasión: con la de morenos, rubios y tostaos que pasean por mis narices. Me ha convertido en una modosa gata encerrada, sin un lindo gato que llevarse a la canasta…Y eso, no se lo perdono y se la tengo jurá…
Ah, que triste y casto destino el mío.
Como me paso tanto tiempo como monja de clausura, me enciendo la tele un rato, y ¡¡oh que ven mis ojos de pupilas cambiantes¡¡ A humanos gritones y fanfarrones que me dejan los bigotes como escarpias. Así que, apago y me doy una vuelta por internet, aunque como se entere mi ama que le olisqueo sus cosas  se va a poner como una ¡¡desasloquizasquechillanenlatele¡¡ Aunque ella es otra cosa…Se pasa el tiempo dale que te pego a inventarse historias: Que si de amor, de lloros, de reírse un montón… ¡Jo¡, si en el fondo es de graciosilla que pa qué. Y una buenaza, las cosas como son…Hasta parece que fuera gata de tanto que sabe cosas sobre mi y la otra…¡¡Ahhh¡¡ la otra…Venus he oído que se llama…Menuda gatica de los cojo…nes¡¡ Pues que no me quiere ni en pintura…Qué tía, histérica como gata en celo. Cada vez que me ve, me saca los dientes y se le eriza el rabo… Ella, como tiene  más años que Matusalén, es la reina de la casa y yo, la princesa del garaje. Pero el gatico Jorgete me prefiere a mí, -que se chinche- que soy más dulce y sensual, aunque nada sexual -por culpa  del tal Falopio ese- Pero de vez en cuando me abraza y me lleva con él a respirar aire puro, diciéndome lo guapa que soy, y hasta me da besicos en la cocorota. Qué bonico es.
Leyendo un rato por esos mundos de locos, he descubierto que me gusta descubrir qué pasa por la suciedad…perdón, sociedad. Demasiadas cosas no las entiendo, porque yo,  aún soy una gata sin experiencia ni frenesí posible, y me queda mucho maullido qué resolver…
Por poner un ejemplo; yo no sé muy bien para que sirven las monjas, la verdad…Pero las pobres no lo deben estar pasando nada bien, con estos tiempos que corren, y la falta de solidaridad de algunos animales...




sábado, 28 de abril de 2012

LAXITUD Y OTRAS GAITAS.

Crónica del día: El erotismo no está reñido con la lengua; ni siquiera con las de doble filo...Y aunque la edad vuelve las carnes flojas y en los pies se instalan los callos; a falta de pan, nos haremos una tostada.

El espejo era sincero. Aquellas carnes flácidas y el pelo cano, eran fiel reflejo de que ya no eran los tersos cuerpos que se conocieron la noche en que, bajo la lluvia, el paraguas les cobijó al salir del cine cada uno por su lado, para acabar dándose el sí quiero en la premura de su juventud ardiente.

Ahora, arrastrando las zapatillas caseras, asaltaban continuamente al inodoro en un trasiego nocturno de incontinentes vejigas, mirando de soslayo al confidente por años, testigo de su metamorfosis en el rosa al amarillo de sus vidas, que había ido tejiendo bordones de encaje en su piel y convertidos a la par los frondosos bosques pelvianos, en despoblados y secos eriales donde, escarbar para sembrar, era poco menos que descalabrarse en encontrar la semilla fértil para dar fruto.

Intentaron en el desvelo, revivir algún momento del frenesí de aquellos años en los que, por poco que se rozaran, sus cabellos donde quiera que habitaran se erizaban y sus sexos se henchían insuflados de ánimo.

Lo intentaron una, otra, otra…y otra vez…Pero los pendejos desbarraban ralos huyendo de la persecución flácida, enconándose en la trasegada búsqueda de la pericia perdida.

No se dieron por vencidos. Muchos años llevaban ya desperezándose de sus sueños laxos.
El vibrador asomó consolante y saltarín entre las prendas íntimas, dándoles las buenas noches. Se lo habían traído de un sex-shop el viaje que hicieron lustros pasados a Amsterdam. Era más manejable y a pilas; mucho mejor que el que debía enchufarse a la corriente monofásica, aunque la potencia surtiera efectos trifásicos.

Pronto el artilugio volvió a su hábitat. Y las lenguas se propusieron, una vez más, seguir en su empeño entrenado. -Aunque desde hacía tiempo las dentaduras reposaran quietas y húmedas en la mesita de noche.


Los gatos bajo los tejados eran testigo entre ronroneos de los desvaríos de la edad y, maullando el celo ausente, se acomodaron los lomos dispuestos a dormir la noche.

Gata Literata.

En Locus Literario me dio por escribir "Erótica a más no poder". Lo traigo aquí porque en la Ciudad Gática se tiene libertad de credo...

viernes, 27 de abril de 2012

MAULLANDO A LA NOCHE.



Crónica del día. Si lloras, es que aún tienes ojos.

La ciudad se cubre de luces apagadas y, bajo las farolas, los gatos han silenciado las calles.

Silencio. Es hora de dormir.

Cuando los pájaros rompan el aire, aquí estaré, esperando que, bajo el sol,
  el día brille de nuevo.

Porque no importa si llueve y las nubes se visten de noche.

Siempre hay un motivo para seguir.

Maullándole a la vida.


Gata Literata.


miércoles, 25 de abril de 2012

CLARA, LA GATA TREPADORA.


Crónica del día: Cómo una gata sabe subir como subir se debe. Y bajar sin lanzarse al abordaje.

Clarita no es una gata común, aunque sea tan común como cualquier gata sin pedigrí, -que ni falta que le hace-, pero tiene un no se  qué que la hace diferente; al menos eso me parece a mi, que estoy con ella que no quepo de contenta, desde que me la encontré la noche lluviosa con un frío de perros, mientras tomaba una bebida espiritosa, y la traje a casa que no pesaba ni media cuarta, y ahora no cabe en el traje de cristianar.

Nunca he visto a gato alguno, subir y bajar  como lo hace Clarita, ora un zarpapie, ora un brazuelo, ora otro piezarpa, ora otro zarpazuelo...¡¡Ale hop¡¡. Y hacia abajo, un, dos, un, dos...Nada de ir al suelo de un golpe y sin elegancia gatuna.
La puerta del elevador, -que eleva lo que está abajo y baja lo que está arriba- es su hobbie. He aquí la muestra que muestro orgullosa como feliz mamá de felina tan oronda y de travesura tal que, si no fuera porque ya no me deja el tiempo -que tengo- me entrenaba con ella para escalar el Everest o, como poco, el Cerro del Reloj de la Villa.

Cada quién presume de lo que tiene. Otros de lo que carecen pero hacen creer que tienen; y los más, ni presumir saben porque no  encuentran pino para tumbarse en sus aljumas...En fin; que así es la vida de presumida. Pero yo si, yo presumo de ser una gata con suerte. Y quién no sea gatuna; que no se extrañe si se le llena la casa de ratones.

Gata Literata. 

lunes, 23 de abril de 2012

FANTÁSTICOS LIBROS.



Crónica del Día: Cuando te quedes sin palabras, busca en el interior de un Libro porque sin duda en él se encuentran todas las formas posibles de comunicación.

Hoy la lengua se vuelve de seda y la magia de los libros sale a tu encuentro.



Gata Literata.

viernes, 20 de abril de 2012

CAMBALACHE.


Crónica del día:  No habrá paz para los malvados.
Me lavo las orejas con las zarpas, porque los oídos me pitan de tanta tontería que, boquitas pintadas y labios bajo bigote, sueltan  para, como decía un poco más abajo sobre los bajos fondos de la “Vergüenza Real”; justificar lo que no tiene justificación.
Al cazador de elefantes, parece que al final vamos a tener que condecorarlo  con la Laureada de San Fernando, por pedir disculpas (previo asesoramiento) por su divertimento maltrecho, asegurando que, “lo siento, me equivoqué, no volverá a pasar”…¡¡pues faltaría más¡¡ que se atreviera con otro paquidermo, oso o bisonte, para solaz de tan altísima majadería.
Me viene a la cabeza “Cambalache”. El Tango que, seguro que a Lola, -la gata asidua de mi lengua gatuna- le gustaría bailar agarrada a un buen tanguero con mejor pata que la del “rey del mambo”.
Buena, buenísima letra la de este Tango que, ya me gustaría a mi poder bailarlo si no fuera porque las gatas no podemos tanguear  a cuatro patas.
Y que, por supuesto, tiene su ¡¡ay¡¡ en este momento de elefantes y otros abusos de poder…
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
ivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseados.

Resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto a un calefón.

Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo’a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley...

miércoles, 18 de abril de 2012

CLARA, LA GATA.

Crónica del día: Travesura y glotonería gática y otras moralejas.

Clara, se ha embuchado en un día la comida de  siete. Jorgete, el gato que lleva poco tiempo entre la gata con zarpas de tigresa, -y en vísperas del viaje relámpago previsto el sábado- le dejó bien pertrecho el plato alimenticio.  Día y medio después, no quedaba croqueta que se preciara para análisis microbiológico. Por el contrario, la panza de la gata estaba para el toque de pandereta, -porque en menos que maúlla un maullido, se zampó el menú semanal. La gata no sabe, por glotona, dosificar la comida, y da igual la que se le deje, se la traga enterita, de una vez y sin respiro. 

Para acabar de redondear la hazaña,  y siendo cierto que la curiosidad mató al gato,  a punto estuvo de hacerse real la sabiduría popular,  Clarita metió su orondo cuerpazo por el asa de una bolsa de plástico, -de esas que hay que tener cuidado en arrojar al Medio Ambiente, si no queremos que sea medio ambiente- y, bajo el sofá, quedó aprisionada como adolescente embutida en licra fina. El maullido era ya de administración de óleo y  responso felino. -Menos mal, que las zarpas del gato maullador de poesía la liberaron in-extremis de un óbito casi seguro.

Nueve vidas tiene un gato, ¿o son siete? Sea como fuere, el ronroneo nos llegó al asombro, y en un choque de zarpas y apretón de bigotes, todo quedó en una travesura más de esta gatica que, cosa inusual, me encontré hace dos diciembres  en el Pub de moda tomando una bebida espiritosa. – la bebida la tomaba yo, ella husmeaba los rincones en busca de llevarse algo al galillo, con collar de fina estampa y cascabel de sonajero, mientras sonaba la música que se escucha mejor en el momento que la apagan.

Pese a las trastadas gatunas, Clara va mejorando con el paso de los días. Es cada vez  menos traviesa y, por otra parte, ya son más las caricias que prodiga, que los arañazos que propina.

Claramente, está demostrado que el tiempo va dotando  a la vida de madurez. Otra cosa es cuando sólo es la piel quién madura, sin conseguir la cabeza la sensatez que dan los años.  Así como está claro que volverse mayor no es igual que crecer; y hacerse viejo no siempre equivale a tener solera. 

Bajo mi tejado, maúllo aquello parecido a lo que Jhon Lennon decía, de que la vida es lo que pasa a nuestro lado, mientras otros se emperran en ladrarle a la dicha de vivir, arribando para subir en el ascenso.

Siempre debería ser mejor trabajar en equipo.

Gata Literata.

lunes, 16 de abril de 2012

VERGÜENZA REAL.


Crónica del día: Matar la vida por puro placer sin escatimar diversión ni costes. Real y verdadera vergüenza.

A estas alturas del dislate, parece que a demasiados ciudadanos les importa más  lo rápido que se recupera el Rey de España de su caída que lo ha puesto en evidencia, (quién la hace, la paga)  que del elefante caído a tiro de Monarca.

Se me ponen los pelos como escarpias, al comprobar, una vez más, como lo que no tiene justificación  se justifica en demasiadas voces, por mor de un respeto a quién, pese al linaje y enjundia real, no respeta la más elemental norma de comportamiento, ni por supuesto la vida, por muy animal que esta sea, y se le quita por el mero capricho que supone, como poco, un dispendio de 40.000 € por pieza cazada y que, salga o no cara al País, poco importa si quién se entretiene es el rey del pueblo ¿O tendría que decir del Mambo?

España se muere de crisis y desavenencias y el rey de “todos” los españoles, se divierte en un viaje de placer que podríamos considerar clandestino, para meterle un tiro en la cabeza a un inofensivo elefante en su propia casa.

De nuevo debo sacar a Lord Byron a colación cuando decía que “Cuando más conozco al hombre, más quiero a mi perro”

Vergüenza  me da y mucha, que demasiados tengamos que tragarnos sin poder digerir,  y con cuidado de exponer las  ideas, (no vaya a ser que nos demanden por injurias a la Corona) a una Monarquía por imperativo legal que es, como poco, para llorar. Los últimos acontecimientos Reales, están poniendo en el ojo de mira a una familia que debería dar gracias a su suerte por estar asentada en un país viviendo a cuerpo de rey, cuando la realidad debería ser la de cualquier hijo de vecino. Si trabajas, vives, si no, te embargo el chalé. Pero los palacios tienen patente de corso para acoger a residentes a los que, hagan lo que hagan, debe tenérseles  devoción y respeto, además de seguir pagándoles, con cargo a las arcas públicas, sus despropósitos. Mientras cinco millones de parados lloran su tristeza en España, sin conmover a la realeza.

La Justicia debería ser igual para todos. Un Rey se debe a su pueblo que es quién lo mantiene entre el lujo y la comodidad. Pero, sobre todo, debe demostrar respeto a la vida, la humana y la animal y no ir segándola por puro entretenimiento y despendole.

Si el elefante hubiera atacado a un humano, quizá hubiera sido por justicia. El elefante no perdona, y matar a tu madre, es motivo suficiente para que cualquiera, incluidos los paquidermos,  te den a tomar de tu propia medicina. Lástima que las armas de fuego sean tan rápidas. Más que la rabia de un elefante herido.


Gata Literata.


jueves, 12 de abril de 2012

EL GATO JORGETE.


Crónica del día:  Cuento Locusiano para un gato poeta.
La ciudad amaneció entre la melodía de los pájaros y el ronroneo arrullador de los gatos callejeros, durmiendo aún entre las sombras del silencioso parque.

La resaca de la noche anterior dormía entre efluvios de desbordada alegría, mientras las calles aún no habían despertado al bullicio acostumbrado, ni la prisa se hacía hueco a grandes zancadas por las avenidas que, horas antes, habían sido testigos de la explosión de júbilo y algarabía propiciada por el deporte nacional: El fútbol.

La noche se tiñó de verde cuando los más jóvenes del lugar celebraban eufóricos el triunfo de casa en ese 2-1 entre México-España. 

Pero ahora todo estaba en calma en la ciudad.

El coche, conducido con lentitud, paró frente a la solariega casa de jardín algo descuidado. El porte de la dama, de cabeza tocada con pamela colorista, zapatos de tacones imposibles y minifalda de vértigo, llegó al dintel de la puerta y, extendiendo el índice dedo con uña de manicura francesa y anillo de zafiros, tocó el timbre por enésima vez.

Sabía que el propietario estaba dentro. O al menos, eso esperaba. No creyó que después de la noche de goles y Coronitas, pudiera haber salido a sus quehaceres diarios. Estaría aún abrazado al sueño reparador.

El timbre sonaba claro en el interior y, no pensaba irse sin entregar lo que, asido con firmeza, empuñaba su mano izquierda mientras el ensortijado dedo de la derecha, imprimía insistencia a la desatendida llamada.

Por fin, despeinado, descalzo, y con una leve mueca de sueño agredido en su rostro, asomaba la cabeza el Sr. Drake, mientras se rascaba la barba de dos días que enmarcaba su rostro de amable faz, y dejaba entrever el asombro por la presencia que, ante sus ojos de inquisitivo mirar, se le presentaba con elegancia y rostro angelical.

¿Qué…qué quiere?…-le preguntó a la dama recién salida de un escaparate de moda, a la que no reconoció.

-Déjame pasar, y lo sabrás. Le espetó segura de que pronto se abriría la puerta de par en par.

Mister Drake, no lo dudó. A esas horas, tan bella mujer acariciando a su timbre, no podía ser más que un regalo propiciado por su suerte de hombre con suerte. Mientras se atusaba el flequillo revuelto por la almohada reparadora de desvelos, la dama, le ponía en la mano, sin mediar palabra, el paquete.

-Toma, te lo has ganado.

-¿Pero…que es, quién es vd. Qué busca de mi?

Ella, no le dejó seguir. No necesitaba alzarse sobre los tacones ya alzados y, sin más preámbulos le espetó el más húmedo beso y cálido abrazo que Mr. Drake recordara.

Las seis gatas saltaron del trasportín ronroneando a su alrededor. Pronto, el gato más gato de todos los gatos, fue inundado de lameteos y coquetos maullidos, a la vez que la pamela yacía en el suelo y las ropas se desacomodaban en los cuerpos.

Cuando llegó la noche, Él, Ella y las Gatas, se preparaban la cena de arenques fritos y melón con jamón.

Gata Literata.

miércoles, 11 de abril de 2012

DESDE MI GATERA.


"Cúanto más conozco a los hombre más quiero a mi perro". Lord Byron.
Crónica del día: Cúanto más conozco a las personas, más felina me vuelvo.
Viene bien traer a colación esta frase que, plagiando a Lord Byron, y la utilizada por personas con la capacidad racional de serlo, comprenden que los animales reconocidos como irracionales, son más capaces de sentir animal humanidad, que demasiados humanos clasificados de natural como personas.

Recuerdo un anuncio televisivo, hace ya varias lunas,  mientras descansaba plácidamente en mi cómodo hogar gatuno, de un perro abandonado por sus amos y aquella mirada triste de incomprensión, cuando arrastrando la ternura abandonada, se decía aquello de que “él nunca te lo haría”. El perro, que ya no interesaba como entretenimiento del capricho, y se le dejaba al amparo del desamparo en la calle ruidosa y habitada de peligro,  metía en  una maleta las pocas pertenencias que le eran necesarias, en realidad, para emprender el viaje de la vida: un hueso para comer y una necesidad de amor, incuestionable.

Maullando como quién canta una nana, hoy he despertado recordando un sueño: Había recogido a cuatro hermosos gatos pelirrojos de los cuales, uno estaba enfermo y, por consiguiente, más vulnerable  a los vaivenes de la incipiente entrada a la vorágine de una vida a veces demasiado dura y triste regida por humanos. Los escondía en un armario ropero para no ser reñida  por Jorgete, el gato mimoso, por llenar la casa de congéneres, pero debía sacarlos a la luz, cuando el alimento era primordial para ganarle la partida al desánimo y la fuerza por seguir en un mundo en el que siempre se espera que “algo cambie para que todo siga igual”. -Frase que siempre araño con suavidad, cuando quiero decir lo que El Gatopardo ya había dicho para evidenciar lo que sucede cuando nada nuevo sucede bajo el cielo azul, a veces tirando a gris y nube, porque siempre estamos en el continuo más de lo mismo.

Hoy, de nuevo, compruebo cómo puede ser de dolosa la condición humana. Cómo a algunas personas que creen mear agua bendita, no le duelen prendas en inventar y tergiversar si así conviene a sus intereses, para quedar como aceite en el agua, y cómo el odio se arraiga con fuerza en sus corazones.

 Dicen algunas que se llaman fieles perras que; “si me dicen chucho, meneo el rabo”. Lástima que no sean perras, de verdad, porque otro gallo les cantaría.

Entre ladridos equivocados, concluyo en mi pensamiento cronista del día que no es fácil a veces ser gata sin necesidad de sacar las uñas. Otra cosa es que te obliguen  a hacerte la manicura, porque entonces hay que tener las tijeras afiladas. Como hace Clara, la gata llegada del frío, que siempre abre las zarpas en busca de una caricia, pero acaba llevándose briznas de piel en el intento.

Pero yo,  Venus enamorada, seguiré calentándome al sol en mi gatera, mientras el viento de la primavera barre las calles, como  habitante de un Mundo Feliz, en un mundo demasiado infeliz y des-humanizado; porque no hay que olvidarse que soy gata muy, pero que muy humana,  y a mucha honra.

Gata Literata.

miércoles, 4 de abril de 2012

LÁGRIMAS DE LLUVIA.


Crónica del día:  Maullando bajo la lluvia.

Que no siempre llueve a gusto de todos, es tan viejo como el llover. Pero bajo mis pupilas y entendimiento me encuentro analizando que la contradicción humana es tal, que maúllo sin cesar preguntándome qué pasa con la mente de idem.

Arqueo el lomo para desperezarme de la noche. Las sábanas me han dejado el pelo revuelto y tengo que atusarme bien después de la ducha mañanera. -Sí, ya sé que habrá quién piense que no soy leal a mis congéneres, por no huir del agua, pero os aseguro que solo me pasa si me escaldan- y mientras el líquido elemento me reconfortaba del poco sueño que me permito, que, por otra parte, debe ser la edad que se acomoda más bien despierta que entregada al placer de abrazarse a Morfeo, voy barruntando que a demasiada gente no hay gato que la entienda.

Bajo mi tejado, veo que sacan en el mes de las flores a pasear a un Cristo para que llueva, y ahora le hacen rogativas para que escampe. Maullando para mis adentros, me pregunto, quién leches entiende el asunto.

En el cielo, que es de donde viene la lluvia, deben tener un cacao tremebundo. Si Dios todo lo ve, debe mirar para otra parte, porque bajo su orbe celestial están haciéndose cruces.

Llantos y flagelos. Penitencias imposibles. Arrastre de culpas y lamentos. Desaliento terráqueo… todo ocurre bajo las nubes. ¡¡Y todo, porque está lloviendo¡¡. Pero hombres de Dios, si en “abril aguas mil”. Ya lo dice el refrán popular que, por ende, decimos que no engaña. ¿Entonces, a qué tanto lloriqueo?

Atuso los bigotes y huelo a tierra mojada. Y me digo toda ufana, que el privilegio no es baladí. Sí, ya sé, quizá debería llover en otro momento, que a una aún le gusta arrastrar el alpargate entre la humanidad, y que, bueno, entiendo que los que se pasan todo el año esperando cargarse la columna vertebral y los juanetes por la carga, quieren lucirse y espulgarse entre  sus creencias. Pero para mi que una cosa es la fe y otra la agricultura.

Mi amiga perruna, Amparichu, -sí, es posible la amistad entre perros y gatos- me dice que no me olvide del Tomillo. Claro, que al paso que vamos, olerlo va a ser todo un calvario. Si hasta lo estamos dejando para museo del recuerdo. Cada vez está más caro de dejarse ver y, hace bien, porque el viernes semanasantero por excelencia, el pobre se resiente de los estirones y desgarros, sufriendo de narices lo suyo; por lo que habrá que afanarse en encontrarlo con el hocico, como quién busca trufas.

En fin, que pese a los pesares; la lluvia es caricia fresca, agua de vida y caldo de cocido. Y si no fuera por las lágrimas, se secaría el manantial de los ojos. Así que, al mal tiempo buena cara, y si llueve, le dejaremos caer.

Gata Literata.

Quizá debería cantar una Saeta,  pero mejor será que no saque las zarpas del tiesto.