jueves, 3 de septiembre de 2015

JUGUETES ROTOS


Crónica del día. La triste realidad de otra guerra organizada, de diseño, en salones alfombrados y conciencias perdidas. No hay palabras para describir el horror de ver tanto corazón ahogado...


Jugaba en la playa con un cubo de plástico y la mirada inocente sobre la arena. De pronto lo vi. Allí, sobre el agua fría. Roto, en mil pedazos. Corrí a por sus trozos mientras el mar se hizo un amasijo en mi piel llena de sal y lágrimas. Como la niña que era lloré ante un muñeco que no tenía corazón, pero cuyos ojos se clavaron en mí con  la última mirada de juguete que le quedaba. Tuve miedo y devolví los trozos al agua... Fui hacia mi madre que dormitaba al sopor de la tarde y, atemorizada, me hice un ovillo a sus pies, sobre la toalla…Me dormí, herida por más muñecos rotos que aparecieron sobre las aguas.  Al despertar tenía más miedo todavía…Allí, sobre el mar que bramaba odio, había niños, demasiados niños…Un mar de niños de corazón ahogado y lloré. Toda la tarde lloré. Seguí llorando la noche y aún no he podido parar. Aunque no tenga lágrimas. Ni palabras.